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La estación de Atocha en Madrid
Si te gustan los lugares singulares y sorprendentes, debes visitar la estación de Atocha. Bajo su inmensa cúpula, tendrás la oportunidad de descubrir un lugar que ha sabido modernizarse manteniendo el encanto de antaño, además de cruzarte con algunas tortugas que navegan en medio de un jardín tropical situado entre los diferentes andenes...
Estas damas se mueven entre las palmeras en un estanque poblado de peces rojos que deleitarán tanto a pequeños como a grandes. Los amantes de las compras no quedarán decepcionados, ya que decenas de boutiques dedicadas a la moda están a tu disposición, así como numerosos lugares de restauración.
Es una buena manera de combinar lo útil con lo agradable si necesitas ir a la estación para un desplazamiento desde Madrid o si buscas un lugar que visitar cuando estás de paso por la ciudad.
¿Qué ver en la estación de Atocha?
1 - El jardín Tropical de la estación de Atocha
Este jardín botánico de 4,000 m2, que alberga miles de plantas muy variadas provenientes de América, Asia y Australia, fue creado en 1992. Alrededor de 7,000 plantas exóticas se elevan en esta parte de la estación que antes estaba abandonada.
Entre los árboles, podrás ver: árboles del pan, cocoteros de Polinesia, palmeras reales, caobas de Cuba, árboles de caucho de Brasil, plantas carnívoras, cafetales, cacaoteros, flores de aves del paraíso... En cuanto a los estanques, están cubiertos de nenúfares.
2 - Las tortugas de la estación de Atocha
Estas tortugas, originarias de América del Norte y América del Sur, tienen una historia muy particular.
No fueron compradas a profesionales o zoológicos, sino que son el resultado de un rescate organizado por biólogos que las encontraron en los arroyos y ríos de Madrid, donde habían sido abandonadas por propietarios poco escrupulosos que decidieron deshacerse de ellas. Se les ha dado una segunda vida en este jardín y en un parque animal cercano, ya que su población ha crecido rápidamente.
Y con un poco de suerte, podrás ver a otro pequeño habitante de la selva tropical, con orejas peludas y pelo rojo: la ardilla roja, con sus mechones de pelo en las orejas.
3 - El edificio histórico
Este magnífico edificio de ladrillo rojo con su techo de vidrio lo convierte en una perfecta selva tropical y un lugar especialmente fotogénico.
La pequeña historia de la estación de Atocha
La estación actual de Atocha no tiene nada que ver con la original construida en 1851, que era solo un simple andén de madera. El edificio original sufrió los estragos de un incendio en 1864, por lo que se decidió reconstruirlo, lo cual se llevó a cabo entre 1888 y 1892 según los planos del arquitecto Alberto Palacio, con el apoyo de Gustave Eiffel para la construcción de la marquesina.
Es una verdadera obra maestra de la arquitectura ferroviaria del siglo XIX. Las últimas modificaciones se hicieron a mediados de los años 80 hasta principios de los años 90 para acoger líneas subterráneas de trenes de cercanías y las grandes líneas superficiales.